La colaboración con el Banco Mundial sienta las bases para ampliar la inversión en salud ocular
El Banco Mundial y el Vision Catalyst Fund (VCF) están colaborando para desarrollar…
Bangkok, Tailandia, 1 de abril de 2026: Setenta líderes gubernamentales, entre los que se encontraban el ministro de Sanidad de Bangladés, el subdirector general del Ministerio de Salud Pública de Tailandia, representantes de socios para el desarrollo y de la OMS, y miembros de la comunidad mundial dedicada a la salud ocular, se reunieron en la Consulta Regional del Sur de Asia y el Pacífico Occidental, organizada por la IAPB, con el fin de impulsar la transición de la evidencia a la acción de cara a la próxima Cumbre Mundial sobre la Salud Ocular.
Partiendo de un compromiso compartido para hacer frente a la ceguera y la pérdida de visión evitables, la consulta se centró en traducir las pruebas sólidas y los argumentos económicos en compromisos prácticos impulsados por los propios países. Los debates pusieron de relieve la urgente necesidad de reforzar los sistemas sanitarios, ampliar la inversión e integrar la salud ocular en los programas más amplios de desarrollo nacional y de cobertura sanitaria universal (CSU).
Los participantes analizaron los convincentes argumentos a favor de la inversión en salud ocular, reconociendo sus beneficios de gran alcance para el desarrollo económico, social y humano. Dado que más de mil millones de personas en todo el mundo padecen una pérdida de visión evitable o no tratada, la necesidad de soluciones coordinadas y escalables sigue siendo fundamental, especialmente en los países de renta baja y media de la región del Sudeste Asiático y el Pacífico Occidental.
La consulta identificó afecciones clave como la catarata, la presbicia y la miopía como puntos de partida complementarios para la reforma. Estas afecciones ofrecen a los países vías prácticas para lograr un impacto inmediato, al tiempo que refuerzan los sistemas de prestación de servicios, mejoran la capacidad del personal sanitario y amplían el acceso a una atención de calidad.
El Dr. M. A. Muhit, ministro de Estado de Sanidad y Bienestar Familiar de Bangladés, destacó la magnitud del reto y la oportunidad que supone emprender acciones transformadoras.
«Invertir en la salud ocular reporta beneficios sustanciales: cada dólar estadounidense invertido genera aproximadamente 28 dólares en beneficios económicos y sociales. La salud ocular es tanto una prioridad de salud pública como una valiosa inversión en desarrollo».
Además, destacó la importancia de adoptar enfoques integrados y centrados en las personas:
«Bangladesh considera que la salud ocular es una parte integral de la cobertura sanitaria universal y del desarrollo sostenible. La visión es esencial para la educación, la productividad, la dignidad y el bienestar. Mediante esfuerzos colaborativos y alianzas sólidas, podemos garantizar que todas las personas —especialmente las más necesitadas— puedan acceder a una atención oftalmológica de calidad».
Concluyó su intervención animando a todas las naciones y socios de la región de Asia y el Pacífico a «impulsar la cooperación, compartir conocimientos y realizar aportaciones significativas a la próxima Cumbre Mundial que se celebrará en noviembre de 2026».
El Dr. Pairoj Surattanawanich, subdirector general del Departamento de Ciencias Médicas del Ministerio de Salud Pública de Tailandia, destacó la importancia humana y social de la visión y hizo un llamamiento a la acción colectiva a nivel mundial: «La visión es algo más que la simple vista. Es esencial para aprender, trabajar y conectar con el mundo».
Asimismo, reafirmó el compromiso de Tailandia con la colaboración internacional de cara a la Cumbre Mundial: «Tailandia mantiene su compromiso de colaborar con todos los socios, incluida la red de la IAPB, en este año decisivo de la Cumbre Mundial sobre la Salud Ocular para construir sistemas sanitarios más sólidos e incluir la salud ocular en la cobertura sanitaria universal. Trabajando juntos, podemos asegurarnos de que nadie se quede atrás y ayudar al mundo a apreciar verdaderamente el valor de la visión».
A lo largo de la consulta, representantes de distintos países participaron en sesiones interactivas y grupos de trabajo para elaborar y perfeccionar borradores de compromisos adaptados a sus prioridades y capacidades nacionales. Se hizo hincapié en garantizar que los compromisos fueran creíbles, cuantificables y asumidos políticamente, con vías claras para su aplicación y financiación.
La consulta también puso de relieve la importancia de la promoción y la colaboración intersectorial para garantizar el apoyo político y financiero. Los participantes identificaron estrategias clave para dar mayor prioridad a la salud ocular en las agendas nacionales, reforzar las alianzas y armonizar los compromisos con marcos más amplios de salud y desarrollo.
La reunión concluyó con la presentación por parte de los países de propuestas concretas de compromisos asumidos a nivel nacional y la definición de los próximos pasos para reforzar la promoción y la participación de cara a la Cumbre Mundial sobre la Salud Ocular. El fuerte impulso generado durante la consulta refleja una determinación compartida de traducir los datos científicos en acciones y lograr un impacto duradero para las comunidades de toda la región y más allá.